La Secretaría de Educación de Caldas rinde homenaje al hombre que ha escogido por vocación entregar su vida por otras personas maravillosas ¡sus hijos!
Su misión como la de la Madre es trabajar para llevar el sustento hasta que sus hijos puedan sostenerse por sí mismo. Es el encargado de disciplinar y enseñar a sus hijos para que el día de mañana sean jóvenes de principios y contribuyan para que el mundo sea mejor.
Ser padre hace que sus propios sueños se conviertan en los sueños de sus hijos y sus alegrías y triunfos sean los que alcancen sus hijos.
Esas razones y muchas otras hacen del padre un ser maravilloso que pocas veces se les hace un reconocimiento en tan digna labor, pero que el Padre Dios siempre encuentra la forma de compensar su esfuerzo con bendiciones que llenan de felicidad su vida, y su sencilla existencia la glorifica colocándolo algún día a brillar en el firmamento al lado de todos los padres y las madres que se fueron del mundo, como faroles que alumbran y guían a los habitantes de la Tierra.
Dios te bendiga Papá por siempre…