LA SOLEDAD CANSADA
Por: NELSON HURTADO RAMIREZ
Supervisor de Educación Departamental
…. P a r a p e n s a r ….
“Marco se ha marchado para no volver, el tren de la mañana llega sin él” (tomado de la soledad, cantante clásica Italiana Laura Paussini)
La palabra SOLEDAD viene del latín Solus(solo), idad(cualidad) y su significado hace referencia a la habilidad de estar sin nadie.
Sin embargo, casi nadie la entiende así, normalmente lo asociamos con algo negativo, distante de … Suele ser un fenómeno social que conduce a una inseguridad, el miedo a ella es la epidemia del siglo XXI y vencer ese miedo no es fácil viviendo en una sociedad que señala, rotula al personaje central de la escena “el solitario”.
De ahí, existe una diferencia entre el estado de soledad que implica sentirse solo, solitario, y el otro estado que implica estar solo, libre, no depender de nadie(alone).
Las personas que se sienten solas pueden experimentar una disminución de la autoestima y la autoeficacia, lo que puede llevar a una mayor vulnerabilidad emocional. Además, la soledad crónica se ha asociado con un mayor riesgo de desarrollar trastornos mentales, como la depresión mayor y la ansiedad social:
“Sólo cuando estamos solos encontramos la fuerza para transformarnos”
“La soledad es el terreno fértil donde florecen las ideas más profundas”
“En la soledad descubrimos que nuestro mayor compañero siempre fuimos nosotros mismos”.
La soledad puede ser causada por una variedad de factores, tanto individuales como sociales, veamos:
. Pérdida de un ser querido:
“La austeridad del afecto en la entraña de los seres a los que nos debemos y aproximamos desde el alma”
. Problemas en las relaciones:
La otredad en la jungla ante la negación y soberbia de los desposeídos de comunicación y diálogo.
. Falta de habilidades sociales:
El silencio de la palabra bajando el telón de los que no leen e interpretan las vivencias colectivas
. Problemas de salud:
El cuerpo es una fiesta y su laboratorio un campo minado de sospecha entre la vida y la muerte
. Cambios en la Vida:
La trashumancia y peregrinación constante del ser humano hacen de su proyección en su continuo caminar, tejer redes de ilusión de honda vanidad.
. Aislamiento Geográfico:
Todas las cosas grandes y preciosas son solitarias
. Discriminación:
Nunca se es más activo cuando no se hace nada; nunca se está menos solo que cuando nadie le acompaña a uno.
. Baja Autoestima:
En el núcleo más recóndito de toda soledad hay un profundo y poderoso anhelo de unión con el YO perdido.
. Problemas sicológicos:
Alteración clínica significativa de la cognición, la regulación de las emociones que ubican al ser humano en una red de relaciones poco visibles, austeras de afecto y de horizonte nebuloso.
. Uso excesivo de redes sociales:
El uso fantasioso de la comunicación coloca al ser humano en una onda satelital en perspectiva, de realidades ficticias; donde el juego de lo alegórico, del espejismo y lo aparente, atrofia la objetividad del propósito natural del sujeto cognoscente.
MAS ALLÁ DE LA SOLEDAD …
La soledad parece ser una de las enfermedades de nuestro tiempo. Da escalofrío ver cuadros, escenas en la calle, en el bosque en un paisaje desierto, estéril, sin fecunda palabra de aliento que estimule, que motive la soledad.
Sin embargo, el sentimiento de soledad se cuela por cada poro del cuerpo, que parece esperar algo que nunca llega “ante la mirada atónita, indiferente del ciudadano de a pie… manos vacías, corazones sin fondo…”
Un poco de anestesia permite aliviar los peores momentos. Hay quienes se acogen al mundo virtual como un doliente se aferra a la morfina… Y también hay quienes prefieren simplemente pasar de todo, creerse y hacer creer que no necesitan de nadie. Y tampoco faltan quienes encuentran en el consumo su manera de sobre llevar el aburrimiento, de no tener nada más que ver, que lo que aparece frente al espejo.
Contemplando el panorama … ¿No te parece que en algo nos estamos equivocando? En nuestras casas ya no caben más objetos físicos, materiales. Las oportunidades de distracción nos sobran, las redes sociales nos dan el espejismo de creernos bien acompañados, aunque sea por espacios cortos, breves de tiempo.
Pero la soledad sigue pisándonos los talones día tras día y cada oportunidad que dejamos escapar para mirarnos unos a otros a los ojos, nos acerca más a la frialdad en el contacto o mejor en el no contacto.
Pero la soledad que tiene varias caras, facetas. Por ejemplo: esa que permite encontrarse con uno mismo. Esa soledad deseada, buscada, maestra. Y la soledad desértica que nos hace sentir como pequeñas islas en un planeta de mudos, ciegos y sordos.
Pero más allá de esa soledad desértica se encuentran seres humanos que, aunque hayan perdido el mapa, desean encontrarse, aunque no lo sepan … o no lo admitan.
Más allá está el anhelo de compartir experiencias, dudas, temores. Está el verdadero ser y no su ideal. Está la amistad y no la absurda caricatura del amor con cara de osito de peluche que nos venden cada día. Está la belleza de un momento compartido en el silencio, en el juego, en las risas por nada más que la alegría del encuentro.
Soledad es una palabra bonita cuando se puede elegir. Cuando no, el frío que hiela hasta las vísceras lo transforma todo en sombra, incluso la oscura percepción de un mundo que podría ser más vivible en cálida y auténtica compañía.
Tal vez sí, nos estamos equivocando. Pero cada día se presenta una nueva oportunidad para mirar a alguien a los ojos, preguntar cómo está y escuchar sinceramente su respuesta. Para acercarse al amigo que se encuentra a dos metros o a 500 kilómetros de distancia y tomar juntos una taza de té contemplando el confín, el horizonte, un murmullo de emociones; para ser más personas y menos máquinas, más expansivos y menos egoístas, más libres y menos solos.
Hasta la próxima …


